La exportación de camarón de Honduras está en pleno auge, consolidándose como un motor clave para la economía nacional y una fuente vital de empleo, especialmente para jóvenes y mujeres. Según el último informe del Banco Central de Honduras, los envíos alcanzaron los 173.2 millones de dólares, reflejando un crecimiento interanual significativo de 27.3 millones, gracias a un aumento del 10.6% en volumen y un alza del 7.3% en los precios internacionales.
México se posicionó como el principal socio comercial, absorbiendo más del 34% de la demanda total, beneficiado por la cercanía logística y el fortalecimiento de los vínculos bilaterales. Europa, por su parte, consolidó su importancia con un 39.4% del volumen exportado, destacando mercados exigentes como Reino Unido, Francia y Alemania, donde el camarón hondureño ha ganado prestigio entre clientes premium.
Pero la expansión no se detiene ahí. Las exportaciones hacia China continental se duplicaron, mientras que Taiwán, aunque a la baja, sigue siendo un mercado relevante. Además, la reciente aprobación sanitaria para exportar camarón a Corea del Sur abre una puerta estratégica para ingresar a un mercado asiático de alta demanda, fortaleciendo aún más la competitividad del país.
Con cerca de 420 proyectos de cultivo en producción, un área de 24,500 hectáreas y la generación de 150,000 empleos directos e indirectos, la industria camaronera hondureña es un pilar económico que sostiene a medio millón de personas. El sector combina desde la producción artesanal hasta la semi-intensiva, con tecnologías que permiten entre dos y tres ciclos productivos al año, asegurando un suministro constante y de calidad para los mercados internacionales.
Esta recuperación en las exportaciones no solo refleja la resiliencia del sector ante desafíos globales, sino que también promete un futuro brillante para la economía local y las comunidades que dependen del camarón como sustento principal.



