Exiliados venezolanos en Estados Unidos afirmaron que la represión política en Venezuela se ha intensificado tras el presunto «secuestro» del dirigente opositor Juan Carlos Guanipa, pocas horas después de haber recuperado su libertad tras ocho meses de prisión. Grupos como Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) denunciaron que la detención forzada del opositor es una muestra de que el «terrorismo de Estado» persiste en el país caribeño. Sus familiares y aliados políticos afirmaron que Guanipa fue interceptado por un grupo de hombres armados, vestidos de civil y sin identificación oficial, mientras se encontraba fuera del centro de reclusión.
La Fiscalía venezolana confirmó que solicitó revocar la excarcelación y que ahora se busca imponerle detención domiciliaria, alegando el supuesto incumplimiento de medidas cautelares impuestas previamente. Sus partidarios sostienen que estas acciones muestran que no existe una voluntad real de desmontar la maquinaria de persecución y que las liberaciones de opositores están siendo utilizadas para ganar tiempo ante la presión internacional.



