La Ceiba. «Lleve, lleve su guiffity, si lo toma con dos; amanece con tres», repite en forma de propaganda jocosa José Norales, su producto que exhibe a orillas de la carretera CA-13, en la comunidad garífuna de Sambo Creek, en el municipio de La Ceiba, departamento de Atlántida.
Bajo un inmenso higuero, que da sombra al punto donde empalma el desvío de esta pueblo con la vía panamericana, este hombre con un grito publicitario compite con el ruido de los motores, que a veces parece superarlos, pero los túmulos hace bajar la velocidad, y es el momento para ofrecerle su exquisita bebida «El Patrón», una marca que él ha creado como lo hace con su esencia.

«Lleve, lleve su guiffity, si lo prueba hoy, mañana vuelve», insiste en su promoción con ese juego de palabras que a cualquiera se le escapa una risa.
«Todas estas bebidas las preparo con hierbas y raíces, son muy buenas como afrodisíacos, también para la salud», cuenta, luego de detener su propaganda. Aquí tiene toda una variedad y tamaños con diferentes precios. El lugar es muy concurrido por los que creen en sus propiedades atribuidas ancestralmente a esta bebida propia del pueblo garífuna.
Entre ese ruido del ir y venir de vehículos, el grito de José Norales, se impone, y es el guiffity el que hace ese silencio en esta transitada vía.

