El papa León XIV hizo un llamado este domingo a Cuba y Estados Unidos a mantener «un diálogo sincero y eficaz» para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del pueblo cubano, tras el rezo del ángelus en la Plaza de San Pedro.
El pontífice estadounidense expresó su preocupación por el aumento de tensiones entre ambos países y respaldó el mensaje de los obispos cubanos, instando a promover el diálogo y cambios estructurales en la isla. Además pidió que Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, «proteja y asista a todos los hijos de esta amada tierra».
La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba había advertido sobre el agravamiento de la situación económica y social, ante la posible paralización del suministro de petróleo tras la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que considera a Cuba «una amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de EE.UU. La medida se suma al corte del crudo venezolano tras la detención de Nicolás Maduro en enero, generando preocupación por un mayor sufrimiento de la población más vulnerable.
Los obispos cubanos subrayaron que desean «una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos y de los niños», en un contexto de creciente tensión política y crisis energética en la isla.



