El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, se encuentra «herido» y posiblemente «desfigurado» tras los ataques que provocaron la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, al inicio de la guerra lanzada por Washington e Israel contra Irán.
Durante una rueda de prensa, Hegseth señaló que el nuevo líder iraní difundió recientemente un comunicado, pero llamó la atención que no lo hiciera mediante un mensaje en video o audio. Según el funcionario estadounidense, esto podría deberse a las heridas sufridas durante los ataques.
El jefe del Pentágono también aseguró que Mojtaba Jameneí «carece de legitimidad» y lo acusó de intentar hablar de unidad después de las protestas registradas en el país en los últimos meses. Además, sostuvo que el nuevo líder iraní estaría actuando con temor tras la muerte de varios miembros de su familia durante la ofensiva militar.
En su primer mensaje tras asumir el liderazgo de la República Islámica, Jameneí adoptó un tono desafiante y prometió que la “sangre de los mártires será vengada”. También reiteró su amenaza de mantener cerrado el estrecho de Ormuz y advirtió que continuarán los ataques contra bases estadounidenses en Oriente Medio.



