Las autoridades hondureñas confirmaron la captura de un segundo implicado en el asesinato del pastor evangélico y productor de café Óscar Núñez, un hecho que ha generado conmoción a nivel nacional y que ha puesto en evidencia la operación de una estructura criminal organizada en el país.
El secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, informó que el detenido, identificado con el alias de “Calolo”, es señalado como presunto integrante activo del denominado “Cartel del Diablo”.
El operativo fue ejecutado por unidades de la Policía Nacional en el municipio de Marale, departamento de Francisco Morazán, donde el sospechoso habría intentado evadir a las autoridades.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, “Calolo” habría participado directamente en el secuestro del pastor, etapa previa a su posterior asesinato.
El director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Rolando Ponce Canales, afirmó que el caso se encuentra avanzado y que los responsables ya han sido identificados. Asimismo, advirtió que las autoridades continuarán con las acciones hasta lograr la captura de todos los involucrados.
En este mismo caso, ya había sido detenido previamente Eduin Eraldo Palma Banegas, alias “El Puñal”, a quien se le imputan los delitos de secuestro agravado y porte ilegal de arma de fuego. Según las investigaciones, habría recibido una suma de un millón de lempiras como pago por su participación en el crimen.
Las autoridades sostienen que el denominado “Cartel del Diablo” estaría integrado por al menos 12 personas, además de una red de colaboradores distribuidos en distintas zonas del país, con presuntos vínculos a estructuras del crimen organizado.
Ante la gravedad del caso, el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, se trasladó a San Pedro Sula para coordinar y supervisar operativos destinados a desarticular por completo la estructura criminal y llevar a todos sus integrantes ante la justicia.


