El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, confirmó este martes la declaratoria de emergencia por la falta de agua en Tegucigalpa y Comayagüela, debido a los niveles críticos que registran las represas La Concepción y Los Laureles, principales fuentes de abastecimiento de la capital hondureña.
Durante una entrevista, el edil advirtió que la ciudad enfrenta “un verano muy duro”, incluso más severo que el de 2015, ya que las lluvias acumuladas en lo que va del año apenas alcanzan los cuatro milímetros.
“Va a llover, pero eso no significa que vamos a recuperar el nivel de los embalses”, expresó Zelaya, al explicar que la emergencia tendrá una duración inicial de 90 días mientras se ejecutan medidas urgentes para enfrentar la crisis hídrica.
Entre las acciones anunciadas destaca la contratación de hasta 80 camiones cisterna para abastecer de agua a barrios y colonias afectadas, utilizando recursos provenientes tanto de las represas como de pozos privados.
Asimismo, la Alcaldía trabajará junto a juntas de agua comunitarias para impulsar proyectos de rápida ejecución, entre ellos la instalación de tanques de almacenamiento, perforación de pequeños pozos y reparación permanente de fugas mediante cuadrillas de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento.
El alcalde también señaló que se desarrollarán jornadas de reforestación con el objetivo de proteger las cuencas hidrográficas y garantizar la sostenibilidad del recurso a largo plazo. No obstante, reconoció que las soluciones estructurales requerirán varios años, ya que proyectos como la represa San José no estarán concluidos antes de 2028.
Zelaya anunció además la habilitación de un portal de transparencia para detallar el uso de los recursos destinados a la emergencia y garantizar auditoría permanente sobre contrataciones y gastos.
“Podemos vivir sin luz, pero no sin agua”, expresó el funcionario, al tiempo que hizo un llamado a la población para ahorrar el recurso y colaborar durante la temporada seca.



