El exministro de Educación, Daniel Sponda, reaccionó este miércoles a su destitución asegurando que uno de sus “pecados más grandes” dentro del gobierno de Xiomara Castro fue enamorarse de una persona perteneciente a otro partido político.
Sponda, quien asumió el cargo como representante del Partido Libertad y Refundación (Libre), está casado con la diputada liberal Érika Urtecho, representante del departamento de Gracias a Dios. Su salida se hizo efectiva horas después de que publicara un mensaje en X felicitando a su esposa por su virtual reelección en el Congreso Nacional.
La presidenta Xiomara Castro oficializó la destitución la noche del lunes.
Desde Bélgica, donde participa como delegado regional en la Alianza Mundial por la Educación, el exfuncionario dijo desconocer la razón formal de su separación, aunque sugirió que su relación sentimental pudo influir.
“Creo que uno de mis pecados más grandes en la administración fue haberme enamorado de Erika. Para mí es la bendición más grande de mi vida. No puede ser que, porque te enamores de una persona de otro partido político, te ataquen”, expresó en entrevista con TN5.
Sponda también denunció ataques contra su esposa durante la campaña, señalando que incluso la calificaron de “borracha”, calificativo que calificó como ofensivo y reprochable.
Aseguró que se enteró de la decisión en horas de la madrugada, pero afirmó que se marcha agradecido y con la convicción de haber cumplido su labor.
Durante su balance de gestión, mencionó desafíos como el retorno a clases tras la pandemia, la reconstrucción de infraestructura escolar, la reducción del analfabetismo y el fortalecimiento del rol docente.
“Salgo con la frente en alto y con la satisfacción de haber cumplido a la patria”, manifestó.
También pidió al personal de la Secretaría apoyar al nuevo ministro, Jaime Rodríguez, para garantizar una transición ordenada.
Finalmente, Sponda destacó que su relación con Urtecho cambió su vida: “La familia es lo más importante. Mi relación con Erika es lo mejor que me ha pasado. Si no hubiera sido funcionario, nunca la hubiese conocido”.
Sobre la situación en Gracias a Dios, afirmó que no puede resolverse en un solo periodo y reconoció el esfuerzo de su esposa por lograr su reelección en condiciones difíciles.


