La suspensión de vuelos desde Canadá ha puesto al turismo cubano, un sector clave para la economía de la isla, al borde del colapso. Las cuatro aerolíneas canadienses que llevaban turistas a Cuba cancelaron temporalmente sus operaciones ante la falta de combustible provocada por el bloqueo petrolero estadounidense. Más de un centenar de vuelos semanales fueron cancelados y unos 25.000 turistas canadienses tuvieron que ser repatriados.
Canadá y otros países han emitido alertas a sus ciudadanos sobre apagones y escasez de alimentos, medicinas y combustible en la isla. La desaparición del turismo canadiense, que representaba más del 40 % de los visitantes internacionales, podría reducir los ingresos del sector en un 50 %, afectar un 3 % del PIB y causar una caída del 8 % en las exportaciones.
La crisis se agrava por más de seis décadas de sanciones y recientes medidas de EE.UU. que bloquean el suministro de petróleo venezolano, dejando a Cuba sin combustible suficiente para cubrir sus necesidades básicas. Apagones prolongados, gasolineras cerradas y servicios públicos reducidos reflejan el colapso progresivo de la isla, mientras el Gobierno implementa un paquete de contingencia para intentar subsistir sin importaciones de crudo.



