Hasta el 58 % de Cuba enfrentará apagones simultáneos durante la tarde y noche, en el horario de mayor consumo energético, según informó la estatal Unión Eléctrica (UNE). La isla atraviesa una grave crisis eléctrica que ha paralizado casi por completo la economía y generado malestar social, con protestas en varias provincias.
El déficit entre la capacidad de generación y la demanda alcanzará 1.730 megavatios, obligando a desconectar de manera controlada hasta 1.760 MW. La situación es especialmente crítica por las fallas en nueve de las 16 unidades termoeléctricas del país, cuya infraestructura obsoleta y décadas de explotación agravan la crisis.
El impacto se siente en todos los sectores: la generación distribuida con motores de diésel y fueloil permanece parada por falta de combustible, mientras la economía continúa hundiéndose y los cubanos sufren escasez de electricidad y alimentos.
Las protestas han estallado en barrios de La Habana, Morón y Holguín. En Morón, cientos de personas golpearon cazuelas tras más de un día sin luz, lo que derivó en incidentes violentos y la detención de al menos cinco manifestantes, mientras algunos reportes señalan heridos. La crisis energética mantiene al país al borde del caos social, con ciudadanos atrapados entre la oscuridad y la creciente tensión en las calles.



