El brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha evolucionado de forma rápida y grave en pocos días, manteniéndose bajo estricta vigilancia internacional. A continuación tienes un resumen claro de su progresión:
El incidente se detectó a finales de abril de 2026, cuando varios pasajeros comenzaron a presentar síntomas respiratorios graves durante una travesía desde Argentina hacia el Atlántico Sur. Inicialmente, los casos parecían aislados, pero pronto se confirmó un patrón compatible con infección por hantavirus.
En cuestión de días, la situación escaló a un brote confirmado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con múltiples casos sospechosos y confirmados a bordo. Se reportaron al menos tres fallecimientos, incluyendo un matrimonio neerlandés y otro pasajero, además de varios enfermos en estado grave .
Para principios de mayo de 2026, el número de afectados había aumentado a siete casos identificados (dos confirmados y cinco sospechosos), con pacientes en distintos niveles de gravedad, incluyendo uno en cuidados intensivos en Sudáfrica .
La evolución del brote llevó a medidas de contención estrictas:
- El barco fue aislado en el Atlántico, frente a Cabo Verde.
- Se prohibió el desembarco de pasajeros en puerto por precaución.
- Se iniciaron evacuaciones médicas de los casos más graves.
- Se activó coordinación internacional entre la OMS y varios países.
En paralelo, las autoridades investigan el origen del contagio. La hipótesis principal es una exposición previa en tierra firme en Sudamérica, aunque también se estudia la posibilidad de transmisión limitada entre personas a bordo, algo poco común en hantavirus.
En resumen, la progresión ha sido: casos aislados → agrupación de infecciones → confirmación de brote → múltiples fallecimientos → aislamiento del barco y evacuaciones médicas, con el foco actual en controlar la expansión dentro del crucero y evitar nuevos contagios.



