Lo que ayer comenzó en bronca, hoy terminó en pelea. Entre Tchouameni y Valverde. Con el segundo recriminando y el primero respondiendo, ya en el vestuario, tras un entrenamiento de tensión altísima. Una agresión de Aurélien tras la cual el uruguayo, en la caída, se golpeó. Y se hizo una brecha que le llevó, primero, a perder la conciencia, después a necesitar silla de ruedas y, de ahí, al hospital. Por un traumatismo craneoencefálico que tendrá a Valverde, según ha compartido el club, “en reposo entre 10 y 14 días”. Un lance tras el cual, Valverde ha roto su silencio.

Lo ha hecho con un extenso comunicado. En el que arranca en dirección hacia la filtración: “En un vestuario normal estas cosas pueden suceder y se zanjan entre nosotros mismos sin que salga a la luz. Evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento“. En el que califica todo como “un desencuentro”, y añade: «En ningún momento mi compañero me ha pegado y yo tampoco lo he hecho, aunque entienda que para ustedes sea más fácil creer que nos hemos cagado a piñas o ha sido intencional, pero eso no sucedió“. Amén de lamentar ”de corazón» lo ocurrido
Comunicado completo
“Ayer tuve un incidente con un compañero producto de una jugada en un entrenamiento, donde el cansancio de la competición y la frustración hacen que todo se agrande.
En un vestuario normal estas cosas pueden suceder y se zanjan entre nosotros mismos sin que salga a la luz. Evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento, sumado con una temporada sin títulos donde el Madrid siempre es el punto de mira y todo se magnifica.
Hoy volvimos a tener un desencuentro. En la discusión golpeé accidentalmente contra una mesa haciéndome un pequeño corte en la frente que requirió una visita protocolar al hospital.
En ningún momento mi compañero me ha pegado y yo tampoco lo he hecho, aunque entienda que para ustedes sea más fácil creer que nos hemos cagado a piñas o ha sido intencional, pero eso no sucedió.
Siento que mi enfado con la situación, mi frustración de ver que algunos de nosotros estamos llegando con las últimas fuerzas al final de temporada y rompiéndonos el alma me haya alcanzado hasta llegar al límite de discutir con un compañero.
Lo siento. Lo siento de corazón porque me duele la situación, me duele el momento que estamos pasando. El Madrid es una de las cosas más importantes de mi vida y no puedo ser ajeno. El resultado es una acumulación de cosas que terminan en una pelea sin sentido perjudicando mi imagen, dejando el beneficio a la duda de que se invente, difame y agreguen condimento a un accidente, que no tengo dudas que los roces que podamos tener fuera de un campo adentro dejan de existir y tengo que defenderlo dentro de un estadio seré el primero en defenderlo.
No iba a pronunciarme hasta final de temporada, quedamos eliminados de Champions y me guardé la bronca y el error. Hemos desperdiciado otro año y no estaba para hacer publicaciones en redes sociales cuando la única cara que tenía que dar era en el campo y siento que así lo hice, por eso soy al que más le apena y le entristece pasar por esta situación que me impide jugar el próximo partido por decisiones médicas porque siempre fui hasta el final, hasta las últimas consecuencias y me duele más que nadie no poder hacerlo. Estoy a disposición del club y de mis compañeros para colaborar en cualquier decisión que vean necesario».
“En buen estado”
Tras salir del Blua Sanitas en el que recibió los puntos de sutura, Valverde, que fue al hospital acompañado por profesionales del Madrid, se marchó a casa y allí sigue. “En buen estado”. Y estará fuera durante el tiempo que marcan los protocolos médicos en casos como el del uruguayo. Aunque a ese comunicado médico le seguirán otras medidas. Porque desde el club han abierto expediente a ambos protagonistas. De momento, en estudio de la situación. Para tomar medidas. Pero, como trasladan fuentes internas a este periódico, todo terminará “sí o sí en sanciones económicas y/o displinarias”.
Adiós a la temporada
De manera que, decida lo que decida el Madrid, la temporada de Valverde ya ha terminado. Porque no llegará a tiempo ni al Clásico del domingo (21:00), obviamente, pero tampoco a la visita del Oviedo al Bernabeú (jueves 14, 21:30) ni la del club blanco al Sevilla. Ese domingo 17 (19:00) se cumplirán 10 días. El mínimo dentro de un suceso que puede derivar en un castigo de dimensiones máximas.


