Una ola de preocupación recorre Estados Unidos ante el estado cognitivo del presidente Donald Trump, a quien muchos consideran cada vez más «errático» con la edad. Encuestas recientes muestran que un 61 % de los adultos describe al mandatario como incapaz de mantener la claridad mental necesaria para enfrentar los desafíos de la presidencia.
Aunque la mayoría de los republicanos aún defiende la agudeza de Trump, la opinión pública en general refleja dudas sobre su capacidad física y mental, con cifras que muestran un descenso notable en la confianza respecto a 2023. Las observaciones sobre su comportamiento público, como dormitar en eventos o la aparición de moretones en sus manos, han alimentado el debate sobre su estado de salud.
Los expertos señalan que la agudeza mental es clave para procesar información, tomar decisiones y mantener concentración, y los estadounidenses parecen cuestionar si Trump aún posee esas capacidades. La discusión sobre la edad de los líderes políticos se intensifica, en un país donde el 79 % considera que los cargos electos son demasiado mayores para representar eficazmente a la población.



