El Congreso de Costa Rica decidirá este martes si levanta o no el fuero al presidente Rodrigo Chaves para que enfrente ante la Justicia denuncias por presunta beligerancia política, un proceso que podría derivar en su inhabilitación para ejercer cargos públicos e incluso en su destitución.
La Asamblea Legislativa votará una solicitud del Tribunal Supremo de Elecciones, que investiga al mandatario por al menos 15 denuncias relacionadas con una supuesta intromisión en asuntos político-electorales. En el país, el presidente y otros altos funcionarios tienen prohibido influir en campañas, utilizar su cargo para favorecer partidos o participar activamente en actividades políticas.
A Chaves, cuyo mandato concluye en mayo próximo, se le acusa de realizar señalamientos contra partidos y líderes de oposición durante actos oficiales, así como de intentar incidir en el proceso electoral de cara a los comicios de febrero de 2026, promoviendo la elección de una mayoría legislativa afín a sus propuestas.
Este es el segundo intento de retirarle la inmunidad. El primero, relacionado con un presunto manejo irregular de fondos internacionales, no alcanzó la mayoría calificada necesaria. Para esta nueva votación, varios diputados ya han adelantado que se opondrán al desafuero, argumentando que podría convertir al presidente en una figura victimizada en pleno proceso electoral.
La defensa de Chaves sostiene que el tribunal electoral carece de competencia para solicitar el retiro del fuero en este tipo de denuncias y ha cuestionado la imparcialidad del proceso.



