El Consejo Nacional Electoral activó un sistema de monitoreo que promete tener bajo la lupa cada camión que moverá el material electoral rumbo a los centros de votación. La supervisión se hará en tiempo real y con alertas que podrían descubrir cualquier irregularidad en el camino, desde detenciones prolongadas hasta rutas sospechosas, lo que ha generado expectativa por el nivel de control que se pretende alcanzar.
Levin Velásquez, responsable de logística de la empresa encargada del transporte, explicó que cada unidad está identificada y conectada a un sistema que rastrea su movimiento al segundo. Si un vehículo se detiene más de lo permitido, la plataforma dispara una alerta inmediata y se realiza comunicación directa con el conductor para descartar anomalías. Este mecanismo permitirá levantar reportes completos que serán puestos a disposición de las autoridades si se detecta algo fuera de lo normal.
Las unidades están organizadas por lotes y por departamento, visibles en una pantalla donde se puede seguir su desplazamiento como si se tratara de un operativo de alto riesgo. La intención es evitar cualquier intento de manipulación del proceso logístico y garantizar que el material llegue íntegro hasta el último rincón del país.
Con esta estrategia, el CNE busca blindar uno de los momentos más sensibles del proceso electoral y demostrar que cada movimiento estará vigilado de principio a fin.



