Si hay una urbe que tiene su nombre grabado en la historia de la Copa Mundial, esa es Ciudad de México, la única que, tras la 23ª edición, habrá albergado partidos de tres torneos distintos y que hasta ahora ha sido la sede de 23 encuentros, un récord en el que empata con Rayán (Catar), pero que ampliará en apenas unas semanas.
La capital mexicana y su imponente cifra que la hace aspirante a capital del fútbol requirió del protagonismo de su recinto más icónico, el Estadio Azteca.
Este estadio, emblema del Mundial de 1970, recibió 10 compromisos. La consolidación del registro llegó en 1986, cuando sumó otros 13 partidos: nueve en el ‘Coloso de Santa Úrsula’ y cuatro en el Estadio Olímpico Universitario.
Estas canchas fueron escenario de los momentos más recordados del fútbol, al albergar dos de las finales más icónicas de todos los tiempos.
Estos partidos sirvieron de vitrina para la consagración de dos grandes mitos del deporte: el Brasil de Pelé en 1970 y la Argentina de Diego Armando Maradona en 1986.

Entre esos 23 juegos, el césped del Azteca también cobijó el legendario ‘Partido del Siglo’ en las semifinales de 1970, un duelo entre Italia y Alemania que se prolongó hasta la prórroga y terminó 4-3 a favor de los azzurri.
Allí se registró para la posteridad la conmovedora imagen de Franz Beckenbauer jugando con el hombro dislocado y el brazo vendado pegado al cuerpo.


