Las intensas lluvias que afectan a Honduras desde finales de septiembre han dejado al menos 11 personas fallecidas, entre ellas cinco menores de entre 9 y 14 años, según el último informe de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
La mayoría de los niños murieron al ser arrastrados por corrientes crecidas mientras realizaban actividades cotidianas, como regresar de la escuela o cruzar ríos y quebradas en sus comunidades.
Entre los casos reportados:
El 30 de septiembre, Génesis Martínez Rodas, de 14 años, fue arrastrada por la quebrada Lepaterique, en Francisco Morazán. Ese mismo día, Jessica Milagro Díaz, de 10 años, murió tras ser arrastrada por el río Las Hamacas en La Paz.
El 7 de octubre, Eliud Bautista, de 13 años, cayó al río en San Manuel Colohete, Lempira.
El 10 de octubre, dos primos de la colonia Cantarero López, Distrito Central, fueron arrastrados por la quebrada Guacerique: Dilan Andrés Carias Fúnez, de 9 años, y Josué Isaí Herrera Fúnez, de 12 años.
Hasta este 13 de octubre, Copeco ha confirmado una persona desaparecida y más de 10 mil afectadas a nivel nacional.
El fenómeno climático continúa activo. Según el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), una vaguada en superficie combinada con un disturbio tropical seguirá provocando lluvias intensas en las regiones centro, sur y occidente del país.
Actualmente, Francisco Morazán, Lempira, La Paz e Intibucá se encuentran en alerta roja; El Paraíso, Choluteca, Valle, Comayagua y Ocotepeque en amarilla; y Copán, Yoro, Santa Bárbara, Cortés y Olancho en verde.
Las autoridades hacen un llamado urgente a padres, madres y docentes para extremar la vigilancia de la niñez, especialmente en rutas escolares que cruzan ríos o quebradas, y reiteran la recomendación de no intentar cruzar cuerpos de agua durante lluvias intensas.


