El ultraderechista José Antonio Kast logró una histórica victoria en las elecciones presidenciales de Chile, imponiéndose por amplio margen a la izquierdista Jeannette Jara. Con más del 83 % de los votos escrutados, Kast obtuvo 58,61 % frente al 41,39 % de Jara, consolidando su triunfo en las 16 regiones del país, incluidos bastiones tradicionalmente de izquierda como Valparaíso y la Región Metropolitana.
Fundador del Partido Republicano y ferviente católico, Kast llega a La Moneda como el primer pinochetista en alcanzar la presidencia en democracia, superando incluso a Sebastián Piñera como único derechista en ocupar el cargo desde el retorno a la democracia. Su triunfo marca la segunda victoria más amplia en la historia reciente, detrás de Michelle Bachelet en 2013. Padre de nueve hijos, Kast recibirá la banda presidencial en marzo, de manos del progresista Gabriel Boric, contra quien perdió hace cuatro años.
La campaña estuvo dominada por el discurso sobre seguridad y migración, temas que, según Kast, requieren medidas drásticas: expulsión masiva de migrantes, tipificación de la migración irregular como delito y construcción de cárceles de máxima seguridad para líderes del narcotráfico. Su victoria refleja un fuerte respaldo popular a un cambio radical de rumbo, pese a que Chile sigue siendo uno de los países más seguros de la región.
Ahora, el nuevo presidente enfrentará un Legislativo dividido: la derecha y ultraderecha quedan a dos diputados de la mayoría en la Cámara y empatan con la izquierda en el Senado, lo que augura un mandato con desafíos políticos significativos mientras Kast impulsa su agenda ultraconservadora y busca consolidar su influencia en el país.


