Las autoridades hondureñas confirmaron la captura de un tercer sospechoso vinculado al asesinato del médico Miguel Ángel Salgado Cabezas, un caso que ha generado profunda consternación a nivel nacional.
El Ministerio Público informó que la detención de Elías Moisés Fúnez Hernández se ejecutó la noche del jueves en cumplimiento de una orden judicial. Con esta acción, ya son tres las personas arrestadas en menos de 48 horas por su presunta participación en el crimen.
Previamente, la Policía Nacional reportó la captura de William Fernando Ábrego Ávila en el departamento de Ocotepeque, así como de Martín Antonio Rugama Solórzano en El Paraíso. Ambos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad hacia Tegucigalpa, donde enfrentan cargos por asesinato y asociación para delinquir.
De acuerdo con las investigaciones dirigidas por la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida, el homicidio del galeno habría sido planificado tras un conflicto de carácter personal. Las indagaciones apuntan a que los implicados realizaron labores de vigilancia durante varios días antes de ejecutar el hecho.
Según el expediente, los sospechosos esperaron al médico a la salida del Hospital Escuela, lugar donde laboraba, y posteriormente lo interceptaron para obligarlo a subir a un vehículo tipo pick-up. La víctima fue trasladada hasta la colonia Lomas del Diamante, en Tegucigalpa, donde fue atacada violentamente hasta causarle la muerte.
Tras el crimen, los responsables abandonaron el cuerpo en la zona y se dieron a la fuga. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones con el objetivo de identificar y capturar a otros posibles involucrados.
En la audiencia de declaración de imputado, el juez competente dictó prisión preventiva para los dos primeros detenidos y programó la audiencia inicial para el lunes 23 de marzo a las 8:30 de la mañana.
El delito de asesinato en Honduras contempla penas de entre 20 y 25 años de prisión, especialmente cuando concurren circunstancias agravantes.
El caso ha provocado indignación entre la población, que exige una pronta y contundente aplicación de la justicia ante la muerte del profesional de la salud.


