El cierre del gobierno federal de Estados Unidos, que ya lleva 40 días, ha provocado una interrupción masiva del tráfico aéreo. Este domingo se reportaron más de 2,300 vuelos cancelados y más de 8,000 retrasos, según FlightAware, mientras cientos de controladores de tráfico aéreo, considerados empleados esenciales, trabajan sin salario.
La Administración Federal de Aviación (FAA) solicitó a las aerolíneas reducir gradualmente sus vuelos nacionales para aliviar la presión sobre el personal. El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que la actividad aérea podría disminuir aún más a medida que se acerque el feriado de Acción de Gracias, un período crítico para viajes y compras navideñas. La reducción gradual de vuelos podría alcanzar un 10% de cancelaciones para el próximo viernes.
La situación ha generado tensiones políticas: la Casa Blanca responsabilizó a los demócratas del estancamiento, mientras que los empleados federales enfrentan dificultades económicas por la suspensión de sus salarios, viéndose algunos obligados a buscar trabajos adicionales para cubrir sus necesidades.
Este caos aéreo se suma a los múltiples efectos negativos del cierre gubernamental récord, que afecta también a servicios esenciales y programas de asistencia social en todo el país.



