El Gobierno de Bolivia emitió un decreto que faculta al presidente Rodrigo Paz a ejercer sus funciones mediante «medios tecnológicos» cuando se encuentre fuera del país, además de redefinir el rol del vicepresidente para gestionar y coadyuvar acciones dentro de la política general del Ejecutivo. La norma llega en un contexto de tensiones con el vicepresidente Edmand Lara, quien se ha declarado una «oposición constructiva» al Gobierno y ha cuestionado varias decisiones presidenciales desde que asumieron el poder en noviembre de 2025.
El decreto 5512 establece que, en caso de ausencia temporal del presidente, éste deberá mantener comunicación directa con el vicepresidente o, en su defecto, enviar instrucciones precisas y documentadas sobre las acciones a realizar. El vicepresidente, por su parte, tendrá funciones de apoyo y gestión dentro de la dirección general del Gobierno, aunque ya se habían dado roces públicos entre ambos por decisiones como la creación del Viceministerio de Coordinación Legislativa y la eliminación del Ministerio de Justicia.
Este ajuste legal permitirá a Paz cumplir su primer viaje internacional como mandatario, tras ser invitado al Foro Económico Mundial en Suiza, sin delegar de manera total el poder, aunque Lara ejercerá como presidente en ejercicio durante su ausencia. La relación entre ambos continúa marcada por la confrontación pública, con acusaciones de corrupción, descalificaciones y tensiones por decisiones polémicas como el fin del subsidio a los combustibles y los incrementos a bonos y salario mínimo.
El Ejecutivo asegura que las críticas del vicepresidente serán respondidas por la vía institucional, mientras la polémica sobre el alcance de sus funciones y la supervisión del Gobierno continúa generando debate dentro de la administración.


