Un bebé de apenas dos meses, detenido junto a su madre en el centro para migrantes de Dilley, Texas, fue diagnosticado con bronquitis tras ser trasladado de urgencia a un hospital local. La familia lleva más de tres semanas retenida en el único centro en EE. UU. que mantiene a familias migrantes, según denunció el congresista demócrata Joaquín Castro.
El menor, llamado Juan Nicolás, presentó problemas respiratorios y episodios de inconsciencia durante su estancia en el centro, y su traslado se realizó a última hora del lunes. A pesar de la atención médica, ambos regresaron al centro de detención, donde más de 1.400 personas permanecen bajo condiciones críticas, con deficiencias en alimentación, agua, cuidado médico y educación para los menores.
Castro calificó la situación como resultado de la «crueldad monstruosa» del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La detención de menores migrantes ha aumentado notablemente desde la reactivación del centro de Dilley bajo la administración de Donald Trump, pasando de un promedio de 25 niños al mes durante los últimos 16 meses de Biden, a 170 niños mensuales este año según Deportation Data Project.



