El cantante puertorriqueño desató elogios y críticas con su show en el Super Bowl, al enfatizar que América se refiere a todo el continente y no únicamente a Estados Unidos. Durante su presentación, desplegó las banderas de todos los países del continente, desde Canadá hasta Chile, y cerró con un mensaje de unión: «Together we’re America», provocando reacciones encontradas entre la audiencia estadounidense y los latinoamericanos.
Expertos destacan que el acto tuvo un trasfondo político, cuestionando la visión estadounidense centrada en sí misma y generando un «choque» simbólico con el pensamiento imperialista promovido por la Administración de Trump. Mientras figuras de la derecha estadounidense criticaron la exhibición, líderes latinoamericanos y analistas elogiaron la reivindicación de una identidad panlatinoamericana y el mensaje de unión del continente, subrayando la importancia de reconocer la diversidad y la historia compartida de América.



