Comayagua – Una muerte violenta, una recompensa sobre la mesa y un expediente que sigue abierto. Así se resume el caso del primer teniente Marciano Angelo Parisano, quien murió el 3 de mayo de 2025 en Comayagua y cuyo crimen continúa sin respuestas públicas, pese a los reiterados llamados de Estados Unidos para obtener información que conduzca a justicia.
La embajada estadounidense en Honduras volvió a insistir en el ofrecimiento de una recompensa de hasta 25,000 dólares, equivalentes a más de 658 mil lempiras.
Este en un intento por avanzar en una investigación que, meses después del crimen, no ha logrado esclarecer quién o quiénes fueron los responsables.


