António Guterres advierte de que la crisis en el estrecho de Ormuz podría desacelerar el crecimiento económico global hasta el 3,1 %.

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El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este jueves que la crisis en Oriente Medio, que entra en su tercer mes a pesar de un frágil alto el fuego, tendrá un impacto significativo en la economía mundial. Según sus estimaciones, el crecimiento global podría reducirse del 3,4 % al 3,1 %, mientras que la inflación aumentaría del 3,8 % al 4,4 %, y el comercio de mercancías se desaceleraría hasta aproximadamente el 2 %.

Desde la sede de la ONU en Nueva York, Guterres señaló que este escenario se mantendría incluso si se reabriera de inmediato el estrecho de Ormuz. Explicó que las restricciones a la navegación ya están afectando el transporte de petróleo, gas, fertilizantes y otros bienes esenciales, generando efectos en cadena sobre sectores clave como la energía, la industria, el transporte y la alimentación.

En un escenario alternativo, en el que las interrupciones se prolonguen hasta mediados de año, el crecimiento económico global podría descender al 2,5 %, mientras que la inflación alcanzaría el 5,4 %. Además, se estima que alrededor de 32 millones de personas caerían en la pobreza y otros 45 millones enfrentarían hambre extrema, como consecuencia de la escasez de fertilizantes y la disminución de las cosechas.

En el peor de los casos, con disrupciones durante todo el año, la inflación superaría el 6 % y el crecimiento global se reduciría al 2 %, acercando a la economía mundial a un escenario de recesión con amplias repercusiones económicas y sociales.

Estas previsiones coinciden en gran medida con las de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, que también anticipa un deterioro del crecimiento global si la crisis se prolonga, junto con presiones inflacionarias y un impacto relevante en el comercio internacional y los precios de la energía.

Guterres subrayó que los efectos de la crisis no son acumulativos, sino exponenciales, y alertó de que los países en desarrollo serán los más afectados debido a sus altos niveles de endeudamiento y limitada capacidad de respuesta.

Asimismo, reiteró su llamado a la apertura inmediata del estrecho de Ormuz, con el objetivo de restablecer condiciones seguras, predecibles y asegurables para el transporte marítimo. También instó a todas las partes a evitar acciones que puedan debilitar el alto el fuego y pidió el restablecimiento de la libertad de navegación conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad.

Finalmente, indicó que la ONU trabaja en medidas para mitigar el impacto de la crisis, incluyendo la preparación de posibles evacuaciones de buques y la evaluación de corredores humanitarios en caso de un mayor deterioro de la situación.