Nápoles aprovecha la vulnerabilidad del Parma tras la ausencia de su portero

62 views
4 mins read

El Nápoles logró una agónica remontada (2-1) frente al Parma, que afrontó los últimos 15 minutos del encuentro sin guardameta tras la expulsión de Suzuki. Los goles de Romelu Lukaku y André-Frank Zambo Anguissa en el tiempo añadido permitieron al conjunto dirigido por Antonio Conte darle la vuelta al marcador en el estadio Diego Armando Maradona y conseguir su segunda victoria de la temporada, aunque sin disipar por completo las dudas generadas en este inicio de campaña.

Lukaku tuvo un estreno decisivo bajo las órdenes de Conte. A pesar de comenzar el partido en el banquillo, el delantero belga fue determinante en la remontada ante un Parma que volvió a demostrar que posee argumentos para competir al más alto nivel. El equipo visitante, liderado en el centro del campo por Adrián Bernabé, dominó gran parte de la primera mitad y mantuvo la ventaja en el marcador hasta que la expulsión de Suzuki condicionó por completo el desenlace del encuentro.

El conjunto partenopeo intentó asumir el protagonismo desde los primeros compases, impulsado por un inspirado Khvicha Kvaratskhelia, quien volvió a ser la principal referencia ofensiva. Sin embargo, el georgiano se encontró demasiado aislado en ataque y con pocas opciones de asociación. La entrada de Lukaku y David Neres en el tramo final aportó mayor fluidez y profundidad al juego ofensivo napolitano.

Aun así, fue el Parma quien golpeó primero. Tras avisar con un remate de cabeza de Kowalski que se estrelló en el larguero, los visitantes se adelantaron desde el punto de penalti. Alex Meret cometió una infracción sobre Ange-Yoan Bonny dentro del área y el propio delantero se encargó de transformar la pena máxima.

Tras el gol, el dominio visitante disminuyó, pero el Nápoles continuó mostrando dificultades para generar ocasiones claras. La inquietud comenzó a instalarse en las gradas del Maradona hasta que los cambios introducidos por Conte ofrecieron una imagen más agresiva y ambiciosa del equipo.

El punto de inflexión llegó en el minuto 75, cuando Suzuki vio la segunda tarjeta amarilla tras una acción sobre David Neres. Sin sustituciones disponibles para introducir a otro guardameta, el Parma se vio obligado a colocar al lateral derecho Enrico Delprato bajo los palos durante el resto del encuentro.

A partir de ese momento, el asedio del Nápoles fue constante. Giovanni Simeone llegó a provocar un penalti que posteriormente fue anulado por el VAR, pero la resistencia visitante terminó cediendo. En el minuto 92, Lukaku firmó una de sus acciones características: protegió el balón con el cuerpo, ganó espacio y conectó un potente disparo imposible para Delprato.

El empate desató la euforia en el estadio y el Parma acusó el golpe. Cuatro minutos más tarde, Anguissa culminó la remontada con un certero cabezazo tras un centro lateral, certificando una victoria muy sufrida para el conjunto local.

Pese a la derrota, el Parma dejó una imagen notable y compitió de manera ejemplar hasta la expulsión de Suzuki. El Nápoles, por su parte, consiguió sumar tres puntos importantes y encontró en Lukaku un protagonista decisivo en ausencia de Victor Osimhen.