El secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, reveló nuevos detalles sobre las investigaciones relacionadas con el fallido operativo policial en Corinto, Omoa, Cortés, donde fueron asesinados cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO).
Durante una entrevista en el programa 30|30, dirigido por el periodista Edgardo Melgar, el funcionario confirmó que la operación sí contaba con autorización oficial; sin embargo, aclaró que la misión inicialmente no estaba programada para ejecutarse en Corinto, sino en otro sector distinto al que finalmente se desplazaron los equipos policiales.
“La operación sí estaba autorizada, pero aparentemente no para ese lugar”, explicó Velásquez, al tiempo que indicó que actualmente las autoridades desarrollan una investigación interna para determinar si hubo cambios durante el desarrollo de la misión y quién tomó la decisión de trasladar el operativo hacia la zona fronteriza donde ocurrió la emboscada.
El titular de Seguridad señaló que se revisan documentos, reportes operativos y movimientos realizados antes y durante el procedimiento, con el objetivo de esclarecer posibles irregularidades en la planificación y ejecución de la operación.
Asimismo, sostuvo que quienes estaban a cargo del operativo en el terreno tenían responsabilidad directa sobre la seguridad de los agentes participantes.
Durante la entrevista también se abordó la circulación de documentos operativos que vinculan la misión con investigaciones relacionadas al narcotráfico. Según la información preliminar, el operativo estaba orientado a labores de vigilancia sobre un caso de drogas y originalmente debía desarrollarse en el departamento de Colón.
Velásquez reconoció que esa información coincide con parte de las indagaciones realizadas por la comisión especial nombrada por la Secretaría de Seguridad, integrada por oficiales con experiencia operativa que actualmente revisan toda la documentación generada antes y durante el procedimiento.
El funcionario enfatizó que también se analiza el seguimiento efectuado en el campo y las decisiones tomadas por los mandos policiales involucrados en la operación.
“Todo tiene que quedar documentado y si no es así, habrá algún tipo de responsabilidad”, concluyó el ministro.



