Ituri, República Democrática del Congo. La respuesta tardía ante el brote de ébola en la República Democrática del Congo ha derivado en disturbios en hospitales y enfrentamientos con familiares de víctimas, en medio de restricciones impuestas a los rituales funerarios con el objetivo de contener la propagación del virus.
El jueves se registró un incidente en el hospital de Rwampara, uno de los principales centros afectados por el brote en la provincia de Ituri, ubicada en el noreste del país, una de las regiones más inestables del centro de África.
Durante los hechos, manifestantes incendiaron las carpas utilizadas para el aislamiento de pacientes, dejando únicamente estructuras calcinadas.
“Todo comenzó cuando un joven de 24 años, hijo de un militar, falleció en el hospital de Rwampara”, explicó a la AFP un responsable del centro. “La familia solicitó la entrega del cuerpo para su entierro, pero en estas circunstancias no es posible”, añadió.
El ébola es un virus altamente letal que se transmite por contacto físico directo y prolongado.
Se trata de la decimoséptima epidemia registrada en el país. Según la Organización Mundial de la Salud, el brote ha provocado aproximadamente 177 muertes entre unos 750 casos sospechosos o probables.
El viernes, la agencia sanitaria de la ONU elevó el nivel de riesgo epidémico de “alto” a “muy alto” a nivel nacional y regional, el máximo nivel de alerta, aunque el riesgo global sigue siendo bajo.
Dado que no existe una vacuna ni un tratamiento específico para la cepa Bundibugyo del virus, las medidas de contención se centran en la aplicación estricta de protocolos de bioseguridad y la detección temprana de casos.
Sin embargo, en zonas rurales persisten prácticas de riesgo. “Los familiares se abalanzan sobre los cadáveres, tocan los cuerpos y la ropa de los fallecidos, y se realizan velorios con gran asistencia”, señaló a la AFP Jean Marie Ezadri, representante de la sociedad civil en Ituri. “Lamentablemente, estas prácticas continúan durante la epidemia, lo que contribuye a la propagación de los contagios.”


