El Consejo Nacional de la Compañía de Jesús expresó su indignación y repudio ante la masacre de campesinos registrada en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo.
A través de un pronunciamiento, la organización manifestó su solidaridad con las familias y comunidades afectadas por este hecho violento que ha causado consternación en el departamento de Colón y en todo el país.
La Compañía de Jesús señaló que la violencia en la región del Bajo Aguán continúa dejando luto y dolor en las comunidades campesinas, por lo que hizo un llamado a las autoridades hondureñas para esclarecer lo ocurrido y garantizar justicia para las víctimas.
Asimismo, reiteró la necesidad de fortalecer el respeto a los derechos humanos y promover soluciones integrales a la conflictividad agraria que históricamente afecta esta zona del país.



