Noventa y cuatro de los aproximadamente 150 pasajeros y tripulantes del Hondius, crucero afectado por un brote de hantavirus, iniciaron este domingo su retorno a sus países de origen desde la isla española de Tenerife. La operación de repatriación continúa su segunda y última jornada este lunes, cuando se prevé la salida de los dos últimos vuelos, mientras el buque zarpará con destino a los Países Bajos.
“94 personas han desembarcado de 19 nacionalidades. El dispositivo se ha desarrollado con total normalidad y seguridad”, declaró la ministra de Sanidad de España, Mónica García, al cierre de las operaciones del domingo en el puerto de Granadilla de Abona.
Durante la jornada se registró únicamente un hecho de preocupación, relacionado con los síntomas presentados por uno de los ciudadanos franceses evacuados, según informó el primer ministro francés, Sébastien Lecornu.
La repatriación aérea se organizó desde el aeropuerto de Tenerife Sur y se llevó a cabo por nacionalidades, un total de 23. El proceso se inició con los pasajeros españoles y estaba previsto que concluyera con los ciudadanos estadounidenses.
En el transcurso de la operación también partieron vuelos con destino a Francia, Países Bajos —que trasladó a un pasajero argentino y a un tripulante guatemalteco, los dos latinoamericanos a bordo—, Canadá, Irlanda, Turquía y Reino Unido. Los pasajeros con destino a este último país aterrizaron el sábado en Manchester, donde cumplirán una cuarentena de hasta 72 horas en las inmediaciones de Liverpool.
Está previsto que el martes despeguen los dos últimos vuelos: uno con destino a Australia y otro a los Países Bajos, país de bandera del buque, que trasladará a los últimos evacuados.
Asimismo, el Hondius deberá abandonar el puerto de Granadilla de Abona a más tardar a las 19:00 horas del martes, con rumbo a los Países Bajos y con una tripulación reducida de aproximadamente 30 personas.
Durante la primera jornada del operativo, caracterizada por un amplio despliegue sanitario y logístico, los pasajeros fueron desembarcados en pequeños grupos desde la embarcación, fondeada en el puerto industrial de Granadilla de Abona, y trasladados en lanchas hasta tierra firme antes de ser conducidos al aeropuerto.
“Si todo continúa según lo previsto, el lunes a las 19:00 horas el barco zarpará rumbo a los Países Bajos, su base operativa”, señaló la directora de Protección Civil, Virginia Barcones.
Por su parte, el ciudadano argentino repatriado, Carlo Ferello, restó gravedad a la situación vivida a bordo. “El ambiente no era preocupante”, afirmó al canal TN, y añadió que tras los primeros contagios “no se registraron nuevos casos”.
“Yo estaba solo y no tenía mucho contacto. Se llevó una vida bastante normal”, agregó el ingeniero jubilado, quien cumplió la cuarentena en los Países Bajos.



