Al menos 2,795 personas han fallecido y más de 8,500 han resultado heridas desde el inicio del conflicto en Líbano entre Israel y el grupo chií Hizbulá, el pasado 2 de marzo. La cifra continúa en aumento a diario, pese al frágil alto el fuego vigente desde mediados de abril.
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública libanés informó en un comunicado que el balance acumulado de la ofensiva israelí asciende hasta este sábado a 2,795 muertos —36 más que en la jornada anterior— y 8,586 heridos.
Durante este sábado, la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) reportó nuevos ataques israelíes en distintos puntos del país, incluidas zonas cercanas a Beirut, que dejaron al menos una veintena de víctimas mortales.
Uno de los bombardeos más graves ocurrió en la localidad de Saksakiyeh, al sur del Líbano, donde murieron al menos siete personas, entre ellas un menor de edad, mientras que otras 15 resultaron heridas, según datos preliminares de las autoridades locales.
Por su parte, el Ejército israelí emitió nuevamente órdenes de evacuación para una decena de localidades del sur del país, argumentando supuestas violaciones de la tregua por parte de Hizbulá.
A pesar del acuerdo de cese al fuego alcanzado entre Israel y Líbano a mediados del mes pasado, las fuerzas israelíes han mantenido ataques diarios contra el sur libanés y continúan demoliendo viviendas en las zonas bajo su control.
Asimismo, esta semana se registraron nuevos bombardeos contra los suburbios del sur de Beirut, conocidos como Dahye, en lo que representa el primer ataque en esa área desde el inicio de la tregua hace tres semanas.



