El hantavirus es un virus ampliamente estudiado por la comunidad científica y no guarda relación con el virus que causa la COVID-19.

19 views
3 mins read

El hantavirus, implicado en el reciente brote sanitario a bordo de un crucero, es un virus ampliamente conocido y monitorizado por la comunidad científica. No presenta relación con otros virus como el SARS-CoV-2, responsable de la COVID-19, ni con el virus del Ébola.

Según la investigadora Noemí Sevilla, directora del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA), perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC), se trata de un agente infeccioso bien estudiado, incluido dentro de las zoonosis, es decir, enfermedades transmitidas de animales a humanos que pueden tener impacto en la salud pública.

En declaraciones a la Agencia EFE, Sevilla destacó que, aunque es comprensible la preocupación social debido a la reciente experiencia con la pandemia de COVID-19, el hantavirus “no tiene absolutamente nada que ver” con el coronavirus en cuanto a su comportamiento epidemiológico. Entre las principales diferencias, subrayó su capacidad de transmisión, que es considerablemente baja en comparación con la del SARS-CoV-2.

En términos epidemiológicos, el valor R del COVID-19 se sitúa aproximadamente en torno a 5, mientras que en el caso del hantavirus es inferior a 1, lo que indica una transmisión mucho menos eficiente. Además, mientras el coronavirus se propaga con facilidad por vía aérea, el hantavirus requiere un contacto estrecho y prolongado con una persona infectada, incluso en el caso de la variante Andes, la única que puede transmitirse entre humanos.

Sevilla también señaló que, con la información disponible, no se espera una repercusión sanitaria más allá de los casos vinculados directamente al brote en el barco.

Asimismo, explicó que actualmente no existe vacuna ni profilaxis específica contra el hantavirus debido a su alta variabilidad genética, lo que dificulta el desarrollo de una inmunización universal.

Finalmente, recordó que el virus se transmite principalmente por contacto con excrementos de roedores. A diferencia del Ébola, que presenta una transmisión rápida entre personas y puede generar brotes epidémicos importantes, o del SARS-CoV-2, que se adaptó eficazmente a la transmisión humana, el hantavirus presenta una capacidad de propagación entre humanos muy limitada.