El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó este martes a Cuba de facilitar la presencia de servicios de inteligencia pertenecientes a «adversarios» de Estados Unidos a tan solo 90 millas de su territorio, y afirmó que la administración del presidente Donald Trump no lo permitirá.
«No vamos a permitir que adversarios de Estados Unidos operen inteligencia o bases militares a 90 millas de nosotros», declaró Rubio en una entrevista exclusiva con la cadena Fox News.
Las declaraciones del funcionario estadounidense se enmarcan en el contexto de las históricas relaciones de Cuba con potencias rivales de Estados Unidos, las cuales se remontan a la Guerra Fría, cuando la isla se alineó con la entonces Unión Soviética tras la Revolución cubana.
Desde la disolución del bloque soviético en 1991, Cuba ha mantenido vínculos con Rusia y, en las últimas décadas, ha fortalecido también su cooperación con China en distintos ámbitos, incluyendo la economía y la tecnología.
«Las cosas podrían mejorar en Cuba mediante la implementación de reformas económicas profundas, pero no con la actual dirigencia, a la que calificó de “económicamente incompetente”», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense, en referencia a la presidencia de Miguel Díaz-Canel.
Las declaraciones de Rubio se difundieron el mismo día en que el Senado rechazó una propuesta impulsada por legisladores demócratas para limitar posibles acciones militares que el presidente Donald Trump pudiera ordenar contra La Habana.
Desde enero, la administración Trump ha incrementado la presión sobre el gobierno cubano mediante restricciones en el suministro de petróleo, mientras el mandatario ha sugerido en reiteradas ocasiones la posibilidad de promover un cambio de régimen en la isla.



