El predicador hondureño Santiago Zúniga, conocido popularmente como “Chago”, recuperó su libertad tras enfrentar un proceso judicial en El Salvador. No obstante, las autoridades de ese país ordenaron su expulsión y le impusieron la prohibición de ingresar al territorio salvadoreño por un periodo de tres años.
Zúniga fue trasladado recientemente desde el Centro Penal Occidental de Santa Ana hacia las bartolinas de San Miguel, como parte de las diligencias vinculadas a su caso.
Previo a su permanencia en San Miguel, el religioso fue llevado al Hospital San Juan de Dios, donde se le realizó una evaluación médica de rutina para dar seguimiento a su estado de salud. Fuentes cercanas indicaron que se encontraba en buenas condiciones.
La audiencia celebrada este día definió el curso del proceso judicial, concluyendo con su liberación bajo la condición de no volver a ingresar a territorio salvadoreño durante los próximos tres años.
El caso de Zúniga ha generado atención pública desde el pasado 4 de febrero, cuando fue interceptado en la frontera de El Amatillo por agentes de la Policía Nacional Civil de El Salvador.
De acuerdo con los reportes oficiales, el predicador se desplazaba en un vehículo en el que también viajaba un menor de edad, situación que derivó en una acusación por presunto tráfico ilegal de personas.
Las autoridades salvadoreñas dieron por concluido el proceso con su liberación y expulsión, mientras el caso continúa generando reacciones en la opinión pública.


