
La contaminación del río Chamelecón con cianuro derramado durante un accidente vehicular en la CA-4, fue descartada por las autoridades de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
El titular de Copeco, Reinaldo Sánchez, expresó su profundo pesar por la pérdida de vidas humanas registrada durante el feriado de Semana Santa, especialmente el trágico accidente de tránsito ocurrido la tarde del domingo, en el municipio de Quimistán, en el departamento de Santa Bárbara, occidente del país.
Sánchez manifestó su solidaridad con las familias afectadas y confirmó que las autoridades han brindado acompañamiento inmediato tras lo sucedido en el municipio de Quimistán.
“No hay palabras para llevar ese sentimiento de solidaridad para las familias. Ayer nos comunicamos con el alcalde de Quimistán y hemos trabajado con el Cuerpo Benemérito de Bomberos y, lamentablemente, se han reportado nueve fallecidos y siete heridos”, precisó el funcionario.
FUERA DE PELIGRO
Sobre la supuesta contaminación con el cianuro que cargaba el camión que colisionó con el autobús donde se trasladaban las víctimas, Sánchez aclaró que no existe peligro de contaminación del río Chamelecón.
Añadió que tampoco hay peligro para el personal médico que atiende a los heridos del lamentable accidente, en el Hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula.
El Gobierno anunció que se están evaluando nuevas medidas preventivas, entre ellas la regulación de horarios para la circulación de rastras que transportan material peligroso o tóxico, durante períodos de movilizaciones masivas, con el objetivo de reducir riesgos en las carreteras del país.
Sánchez también reflexionó sobre los desafíos que persisten en materia de seguridad vial, señalando que la imprudencia continúa siendo un factor determinante en muchos accidentes.
“Tenemos retos y temas que siento que nos ganaron la batalla, y es la frustración, porque la imprudencia nos sigue ganando la batalla en muchas vidas”, indicó.
RESPONSABILIDAD CIUDADANA
Asimismo, destacó que un alto porcentaje de las personas fallecidas estuvieron relacionadas con la ingesta de bebidas alcohólicas, por lo que reiteró el llamado a la responsabilidad ciudadana para prevenir tragedias futuras.
En relación con el balance del operativo, el secretario de Copeco valoró el esfuerzo institucional desplegado a nivel nacional.
“Más que un informe de cierre es una muestra de agradecimiento a las más de 35,000 personas que se unieron valientemente”, afirmó.
Finalmente, resaltó los resultados obtenidos por la Comisión Nacional de Prevención en Movilizaciones Masivas (Conapremm).
“Son 148 personas que se rescataron y eso lo quiero resaltar. Eran personas que tenían un pie en el otro lado y eso se debió a la reacción de los dispositivos de Conapremm”, concluyó.
PREVENCIÓN MUERTOS IRÁN EN ATAÚDES SELLADOS
Las autoridades competentes informaron que los cadáveres de las víctimas fatales del accidente de tránsito ocurrido en la aldea La Ceibita, municipio de Quimistán, serán entregados a sus familiares bajo estrictos protocolos de bioseguridad. El objetivo es prevenir cualquier tipo de contaminación por cianuro, sustancia altamente tóxica que transportaba una de las unidades involucradas.
Según información preliminar, los cuerpos serán envueltos adecuadamente y colocados en ataúdes completamente sellados, aplicando medidas similares a las utilizadas durante la pandemia de COVID-19.
Esta decisión busca eliminar cualquier riesgo de exposición al cianuro granulado involucrado en el siniestro.
Las autoridades manifestaron a familiares de las víctimas que, por razones de seguridad sanitaria, no se permitirá el velatorio de los fallecidos y se ha dispuesto que los entierros se realicen de manera inmediata tras la entrega de los cuerpos.
Esta medida, aunque necesaria, ha generado mayor consternación entre los familiares de las víctimas, quienes ya atraviesan un profundo duelo por la trágica pérdida de sus seres queridos.
CONTINÚAN LAS LABORES EN ZONA DE LA COLISIÓN
Las instituciones involucradas continúan trabajando en la zona bajo alerta roja declarada por Copeco, priorizando la seguridad de la población y el manejo adecuado de los restos para evitar cualquier incidente secundario derivado de la sustancia química.



