El Ejército de Israel afirmó que su fuerza aérea ha matado a más de 1.900 soldados y comandantes iraníes desde que comenzó la guerra hace más de una semana, y que los ataques se mantendrán de forma continua sobre todos los niveles del régimen. Según el portavoz castrense, Effie Defrin, también se han atacado seis aeródromos militares, profundizando la superioridad aérea israelí sobre Irán y dañando sus capacidades de armamento, así como las de grupos vinculados a Irán en toda la región.
Defrin señaló que, a pesar de los avances, la amenaza persiste: un misil iraní impactó recientemente en territorio israelí causando un muerto y dos heridos graves, el primer fallecido desde el 1 de marzo. Sobre el nombramiento de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de Irán, el portavoz advirtió que Israel atacará a cualquiera que represente una amenaza para sus ciudadanos.
Entre los objetivos destruidos se encuentra el búnker subterráneo en Teherán que funcionaba como sede de la cúpula del régimen y donde se encontraban comandantes iraníes, incluido el difunto ayatolá Alí Jameneí. Defrin detalló que 50 aviones de combate realizaron un ataque coordinado con más de 100 municiones sobre el complejo, demostrando que ningún lugar, por profundo o protegido que parezca, está fuera del alcance de Israel.



