La economía venezolana registró un crecimiento de 8,66% en 2025, impulsada por el sector petrolero, según informó el Banco Central de Venezuela. El repunte llega después de la captura del mandatario Nicolás Maduro y la cesión del control de la comercialización del crudo a Estados Unidos, lo que permitió una mayor participación privada en el sector.
El Producto Interno Bruto venezolano había caído cerca de 80% en la última década, pero comenzó a recuperarse desde 2021 tras el levantamiento de controles de precios y la dolarización informal de la economía. En 2024, el PIB había cerrado con un alza de 8,54%, y se estima que en 2026 el crecimiento podría alcanzar entre 10% y 15%.
A pesar del repunte, los ciudadanos siguen enfrentando bajos salarios y altos precios de productos básicos como alimentos y medicinas, con un ingreso promedio de entre 100 y 300 dólares mensuales, muy por debajo de los 700 dólares necesarios para cubrir la canasta alimentaria según estimaciones privadas.
El Banco Central destacó que Venezuela acumula 19 trimestres consecutivos de crecimiento, aunque expertos advierten que, en una economía cinco veces más pequeña que en 2013, pequeñas variaciones pueden inflar los porcentajes.
El sector petrolero mostró un aumento de 13,41% en el último trimestre de 2025, pese a que el país vendió su crudo con grandes descuentos debido a sanciones. Las ganancias ahora se depositan en un fondo en Catar, disponible para el nuevo gobierno encabezado por la ex vicepresidenta Delcy Rodríguez.



