El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, señaló directamente al líder de Hizbulá, Naim Qassem, como un “objetivo marcado” a ser eliminado, elevando aún más la tensión en medio de la guerra con Irán. La advertencia llega tras el lanzamiento de proyectiles contra el norte de Israel, ataques que, según las autoridades israelíes, incluyeron instalaciones militares y zonas cercanas al área metropolitana de Haifa.
Katz lanzó un mensaje contundente al advertir que quienes sigan el camino del fallecido líder iraní Ali Jameneí “se encontrarán con él en las profundidades del infierno”, dejando claro que Israel no volverá a las reglas de enfrentamiento previas al 7 de octubre y que responderá “con toda su fuerza”.
El Ejército israelí anunció que las oleadas de bombardeos contra Hizbulá se extenderán por varios días. Aunque no se han reportado heridos en territorio israelí por los recientes ataques, en el Líbano ya se contabilizan al menos 31 muertos y 149 heridos tras las ofensivas israelíes, con la mayor parte de víctimas en el extrarradio de Beirut.
Hizbulá justificó su ofensiva como represalia por la muerte del líder supremo iraní y por la continuidad de los bombardeos israelíes en suelo libanés, en un escenario que amenaza con desatar un conflicto aún más amplio en la región.



