El técnico del Olimpia, Eduardo Espinel, reconoció sin rodeos que la derrota 1-2 en San Pedro Sula ante el Marathón se debió a que su rival fue más contundente durante los 90 minutos. Lejos de buscar culpables en el arbitraje o en factores externos, Espinel aceptó que el equipo no pudo concretar sus oportunidades y perdió intensidad en la segunda mitad, lo que permitió que los verdolagas aprovecharan cada detalle para llevarse la victoria.
A pesar del golpe, Espinel destacó que el primer tiempo había sido positivo y aseguró que su equipo trabajará para mejorar en los próximos encuentros. Reconoció también la calidad del rival y enfatizó que ahora toca levantar la cabeza y concentrarse en las próximas jornadas del campeonato, dejando claro que la derrota es un llamado a reforzar la efectividad y la tenencia del balón.



