Dos candidatos al Congreso de Colombia se encuentran desaparecidos en medio de una escalada de violencia política que tiene en vilo al país. Andrés Vásquez, aspirante al Senado por un partido de derecha, y Anita Guetío, indígena que buscaba un escaño en la Cámara baja, desaparecieron en circunstancias misteriosas mientras recorrían sus respectivas regiones.
Vásquez fue visto por última vez saliendo de la casa de su padre en Pelaya, Cesar, y su automóvil fue hallado abandonado. Guetío perdió contacto mientras se trasladaba por una carretera del Cauca, zona conocida por la presencia de grupos guerrilleros.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó las desapariciones y aseguró que la Fuerza Pública trabaja para localizarlos y traerlos sanos y a salvo. Estos casos se suman a una serie de ataques contra políticos, incluyendo el secuestro temporal de la senadora indígena Aida Quilcué y el asesinato del senador Miguel Uribe, evidenciando la presencia de grupos armados que buscan controlar territorios mediante la violencia.
La tensión crece mientras Colombia se prepara para unas elecciones legislativas marcadas por la amenaza de los grupos criminales que operan en el país, financiados por el narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.



