El mexicano Fidel Félix-Ochoa, señalado como uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, compareció ante un tribunal federal de Florida para enfrentar graves cargos por introducir fentanilo y otras drogas a Estados Unidos, tanto por vehículos como mediante el servicio postal, según informó la Fiscalía.
De acuerdo con documentos judiciales, el acusado, de 53 años, dirigía, gestionaba y supervisaba operaciones de narcotráfico y lavado de dinero dentro de la organización criminal, considerada una de las más poderosas del continente. Este grupo fue designado como Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado por el Gobierno estadounidense.
Su comparecencia se da en un contexto de fuerte ofensiva contra el narcotráfico, luego de recientes operativos que han sacudido las estructuras de los carteles en México.
Félix-Ochoa figura entre 37 ciudadanos mexicanos buscados por delitos graves en Estados Unidos que fueron transferidos a custodia estadounidense. La División Criminal del Departamento de Justicia coordinó su traslado.
El acusado enfrenta cargos por conspiración para distribuir sustancias controladas y, de ser declarado culpable, podría recibir cadena perpetua.
Durante la investigación, las autoridades decomisaron unas 73.000 pastillas de fentanilo, 21 kilogramos de fentanilo puro, 243 libras de metanfetamina cristalina, dos kilogramos de cocaína y 24 armas de fuego, un arsenal que evidencia la magnitud de la red que presuntamente dirigía.
Según la acusación, coordinaba el contrabando mediante correos humanos que transportaban droga por carretera y a través del correo. Una vez en territorio estadounidense, ordenaba almacenarla en múltiples casas de seguridad antes de distribuirla en distintos estados, incluidos Florida, Arizona, California, Texas y Massachusetts.
Antes de su detención, la Fiscalía federal ya había logrado capturar y procesar a siete integrantes de su organización en un caso relacionado, estrechando el cerco hasta llevarlo finalmente ante la justicia.



