El presidente estadounidense Donald Trump presentó en Washington su «Junta de Paz», una nueva institución que busca avanzar en la reconstrucción de Gaza pero que apunta a tener un alcance mucho mayor, incluso en competencia con Naciones Unidas. Alrededor de dos docenas de líderes mundiales, entre ellos Javier Milei, participaron en el lanzamiento, mientras se notó la ausencia de dirigentes europeos.
El proyecto llega tras el alto el fuego negociado por Estados Unidos, Catar y Egipto, y ahora entra en su segunda fase, centrada en el desarme de Hamás. Trump promete inversiones de más de 5.000 millones de dólares para Gaza, donde gran parte de la infraestructura sigue en ruinas, y planea reconvertir la zona en complejos turísticos.
La reunión también abordó la creación de la Fuerza Internacional de Estabilización, con participación de Indonesia, que estaría dispuesta a enviar hasta 8.000 efectivos. Israel, por su parte, mantiene restricciones para garantizar su seguridad, mientras Hamás exige que cesen las violaciones al alto el fuego.
El control de la «Junta de Paz» quedará bajo el poder de veto de Trump, quien podría seguir liderándola incluso tras dejar la presidencia. Aunque oficialmente la iniciativa se centra en Gaza, la Casa Blanca reconoce que el organismo podría intervenir en otros conflictos globales, lo que ha generado críticas por el alcance y la centralización de poder del magnate.



