El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos junto a su esposa Cilia Flores, recibió el 30 de enero la visita de un funcionario consular venezolano en la cárcel federal de Brooklyn para facilitarles servicios consulares durante su reclusión, según documentos presentados ante el tribunal federal en Nueva York.
El juez Alvin Hellerstein había ordenado que se garantizara el acceso de ambos a asistencia consular tras su primera comparecencia en enero, y la fiscalía informó al tribunal cuando esa visita se realizó.
Maduro y Flores esperan ahora una nueva audiencia judicial en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, programada para el 26 de marzo, luego de que la fecha original fuera aplazada para permitir más tiempo a la fiscalía y a la defensa para revisar pruebas y preparar mociones previas al juicio.
Ambos se han declarado inocentes de los cargos federales, que incluyen acusaciones relacionadas con narcotráfico y otros delitos, y reclaman inmunidad, describiendo su detención como ilegítima.



