La Secretaría de Educación de Honduras confirmó este martes que la lectura de la Biblia no será obligatoria en ningún centro educativo del país, ya sea público o privado, reiterando que la educación hondureña es laica por mandato constitucional.
Las autoridades explicaron que la propuesta legislativa en discusión se enfoca exclusivamente en el fortalecimiento de valores éticos y morales en niños y jóvenes, sin imponer creencias religiosas ni vulnerar la libertad de conciencia. “La idea es contribuir a una mejor sociedad trabajando con valores universales como el respeto, la paz, la solidaridad y la convivencia. No se trata de obligar a creer en algo específico”, señalaron.
Asimismo, subrayaron que no se incorporará la Biblia como texto obligatorio dentro del currículo nacional ni se permitirá ningún tipo de adoctrinamiento religioso. Cualquier actividad relacionada con textos religiosos será voluntaria y opcional, respetando la decisión de padres de familia y estudiantes.
La aclaración surge en medio del debate generado tras una moción aprobada en el Congreso Nacional de Honduras para analizar un plan de promoción de valores que contemplaba la lectura de textos bíblicos. Tras consultas con distintos sectores, incluidas iglesias y representantes del ámbito educativo, se descartó cualquier carácter impositivo.
La Secretaría reiteró su compromiso con una formación integral basada en el respeto a la pluralidad cultural y religiosa, la cultura de paz y los valores cívicos, en estricto apego a la Constitución de la República y a los principios de libertad de pensamiento y culto.


