Venezuela volvió a posicionarse entre los países con peor Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) del mundo, ocupando el lugar 180 de 182 naciones evaluadas por Transparencia Internacional en 2025, con una puntuación extremadamente baja que refleja niveles percibidos de corrupción sistémica en el sector público. Según el informe, solo Somalia y Sudán del Sur quedaron por debajo de Venezuela en el ranking global de corrupción, mientras que la calificación venezolana se situó muy por debajo del promedio mundial e incluso del promedio de las naciones con regímenes no democráticos, evidenciando un debilitamiento profundo de las instituciones de control y un uso de las empresas estatales para beneficio personal.
Transparencia Internacional describe a Venezuela como una de las «autocracias plenas» del mundo, donde la corrupción se manifiesta en todos los niveles del Estado y ha erosionado la integridad institucional a largo plazo. El país figura también entre los niveles más bajos de la región, con Nicaragua y Haití entre los pocos otros casos con puntuaciones similares.



