Un tribunal de apelaciones validó la política del Gobierno de Donald Trump que permite mantener detenidos sin acceso a fianza a amplios grupos de migrantes indocumentados. La corte, en un fallo dividido, concluyó que la reinterpretación de la Ley de Inmigración por parte de la Administración es correcta y que los migrantes detenidos por ICE no tienen derecho a una audiencia de fianza.
La decisión revierte fallos de tribunales inferiores y brinda respaldo legal para continuar con las detenciones y deportaciones masivas que caracterizan la ofensiva migratoria del Gobierno. La fiscal general, Pam Bondi, celebró la resolución asegurando que seguirán “defendiendo la agenda de ley y orden” en todo el país.
El fallo afecta principalmente a Texas y Luisiana, donde se concentran muchos centros de detención, y se espera que otras cortes de apelación emitan pronunciamientos similares, en un proceso que podría llegar hasta el Tribunal Supremo.



