Bad Bunny protagonizará el medio tiempo del Super Bowl LX sin recibir un solo dólar por su actuación, pero el impacto económico de su presentación podría disparar sus ingresos semanales hasta 1,7 millones de dólares, superando los récords de artistas como Rihanna y Kendrick Lamar ante una audiencia que podría superar los 130 millones de espectadores.
Aunque la NFL solo financia parte de la producción del espectáculo, estimada entre 10 y 20 millones de dólares, cada segundo en pantalla de Bad Bunny se traduce en un multiplicador de ganancias sin precedentes para la estrella puertorriqueña. Actualmente, su repertorio genera alrededor de 788,500 dólares semanales en Estados Unidos, cifra que podría más que duplicarse tras su actuación en el evento.
Apple Music, uno de los mayores inversionistas de su marca, respalda al artista con un patrocinio cercano a los 50 millones de dólares, apuntando a captar a los consumidores latinos, el segmento de mayor crecimiento en la industria musical digital. La plataforma reconoce a Bad Bunny como Artista Global Top de Spotify por cuarta vez consecutiva, con casi 20,000 millones de reproducciones en 2025 y el premio al mejor álbum mundial por ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’.
Con un patrimonio de 66 millones de dólares, Bad Bunny es el décimo artista mejor pagado del mundo, impulsado por más de 30 conciertos en Puerto Rico y su gira mundial actual. Su participación en el Super Bowl será su única presentación en Estados Unidos en 2026, elevando la expectativa y consolidando lo que se perfila como el descanso más latino de la historia del evento.
A pesar de las críticas de sectores conservadores por cantar en español, Bad Bunny se mantiene firme en su postura, defendiendo la cultura latina y el mensaje de unidad en su música. Su actuación marcará un hito histórico al presentar un repertorio íntegramente en español ante el mercado anglo, un paso sin precedentes en la historia del Super Bowl.


