El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sugirió que mantiene conversaciones con el Gobierno de Argentina para que acepte a migrantes de terceros países deportados de territorio estadounidense, aunque aclaró que todavía no hay ningún acuerdo concreto.
«Hemos tenido conversaciones sobre países dispuestos a aceptar a ciudadanos de terceros países, pero no tenemos ningún acuerdo ni nada concretado», dijo Rubio, asegurando que las filtraciones recientes a los medios pueden tener «intenciones maliciosas».
Según se ha difundido, el pacto permitiría a EE.UU. enviar ciudadanos extranjeros a Argentina, desde donde se les ofrecería la posibilidad de regresar a sus países de origen. Esta no sería la primera vez que Washington recurre a terceros países para cumplir con las deportaciones masivas promovidas por la Administración de Trump.
Rubio destacó la confianza en el presidente argentino, Javier Milei, y en su equipo, señalando que siempre actuarán «en el mejor interés del pueblo argentino y en el interés nacional». Sin embargo, la medida podría generar tensiones políticas internas para Milei al recibir a migrantes deportados de EE.UU.
El secretario estadounidense dio estas declaraciones tras participar en una reunión sobre minerales críticos en Washington, donde también resaltó el papel estratégico de Argentina en este sector por su geología, recursos naturales y experiencia en procesamiento, calificando al país sudamericano como un «socio clave» y «líder mundial» en la materia.



