Jeffrey Epstein contaba con un colaborador franco-argelino, Daniel Siad, que durante años le conseguía chicas no solo en Barcelona, sino también en París, Marruecos e incluso intentó localizar más mujeres en Cuba. Según documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Siad enviaba fotos y videos de modelos y otras jóvenes a Epstein, quien seleccionaba a quién quería para organizar encuentros.
Los correos y mensajes filtrados muestran cómo Siad coordinaba viajes y encuentros en distintas ciudades. En Barcelona buscaba chicas a través de agencias de modelos y mantenía comunicación constante con Epstein, señalando la apariencia y edad de las jóvenes. También operaba en París, donde organizaba citas y enviaba fotos, e incluso preguntaba por mujeres en Suecia y Rusia.
Tras la muerte de Fidel Castro en 2016, Siad viajó a Cuba para “encontrar chicas nuevas y bonitas” y planeaba abrir una agencia allí, asegurando que había hablado con el hijo del líder cubano. Las comunicaciones reflejan un sistema organizado de tráfico y explotación que abarcaba varios países y continentes.


