La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, anunció que su Gobierno, que asumirá el próximo 8 de mayo, priorizará una relación cercana con Estados Unidos y El Salvador para fortalecer la cooperación en seguridad y economía.
Fernández señaló que la recuperación de la seguridad, la mejora del sistema penitenciario y la lucha contra la impunidad serán prioridades, y que espera contar con apoyo de países aliados como Estados Unidos y El Salvador. Con Washington, mantendrá una relación estrecha enfocada en la lucha contra el narcotráfico, con vigilancia conjunta en los océanos, apoyo policial y cooperación técnica y tecnológica.
En cuanto a El Salvador, Fernández destacó la colaboración en la construcción de una “megacárcel” de alta seguridad para 5.000 presos, inspirada en el modelo del presidente Nayib Bukele, así como la posibilidad de cooperación en desarrollo social y gestión pública.
La presidenta electa subrayó que será respetuosa de la soberanía de los pueblos y que luchará contra la corrupción, sin importar el país de origen de las empresas involucradas, en un mensaje que también incluyó advertencias sobre negocios ilegales de empresas chinas u otras.



